Lo de hoy fue una lección de lo que es QUERER ganar un partido, en lugar de especularlo.

Y no es que Colo Colo se haya reservado, o que puso a suplentes, o cualquier otra cosa. Es un tema de la forma de plantear un partido.
Es que desde el primer minuto Unión quiso adueñarse del partido, sin entrar a especular. Quizás en el primer tiempo su juego colectivo no fue tan claro, con Neira y Canales estorbandose mas que cooperando, pero era claro que el partido se jugaba en la mitad del equipo albo.
Colo Colo, de vez en cuando, aprovechaba los errores del contrario, pero no se notaba una propuesta ofensiva ambiciosa. Y sin embargo, Colo Colo hizo pesar sus individualidades y anotó el 1-0 que fue mas una jugada de talento de Macnelly Torres que una expresión colectiva.
Pero nisiquiera ahí, cuando Unión quedó sentida, que el equipo de Macul aprovechó. Prefirió jugar conservador, atrás, prácticamente con línea de 5 (si incluímos al Kalule). Y así, vino la justicia al término del primer tiempo un tiro fuerte y colocado de Ramírez para cambiarlo todo.
Y ese gol cambió todo porque Colo Colo intentó, en el segundo tiempo, ser mas ofensivo, y sacó al Kalule. Pero lo que pasó fue que la defensa blanca se desarmó y Unión lo dominó.
Porque si hubo un equipo que salió a buscar el triunfo fué Unión. En seis minutos metió dos para quedar arriba 3-1, con goles de Canales y Neira.

Colo Colo no supo que le había pasado. Cuando se dió cuenta, empezó a tratar de reaccionar, pero Unión estuvo lejos de arroparse atrás. Aprovechó los espacios y parecía que le pondría la lápida en cualquier momento.
Sin embargo, pasó lo que siempre le pasa a Unión: le metieron un gol de cabeza (bastante anunciado) para descontar y sembrar la incertidumbre en los rojos.
El descuento hizo suponer que Colo Colo sería un vendaval ofensivo y haría a Unión meterse en su zona. Pero ocurrió exactamente lo contrario: fue Unión el equipo que parecía que iba perdiendo y empezó a atacar, sabiendo que defendiendo no estaba en su estilo y no lograría lo que quería. Se siguió aprovechando que la defensa alba hacía agua y metió una contra perfecta para aumentar a 4-2 (Ramíerez otra vez), y luego agregar la guinda de la torta a través de Neira, de penal.
Entonces, uno se queda con la impresión que Colo Colo sólo quizo ser ofensivo cuando se vió abajo 1-3, y quiso especular todo el partido. Y Unión aún cuando iba ganando siguió jugando como siempre lo hace.
Es mucho mas hermoso ganar así.
También debo decir que Cordero me tapó la boca jugó un partidazo (para no ser su posición). Anticipó y marcó bien. Y fue importante en los contragolpes.
Como siempre, la nota baja fue la poca hinchada de Unión que vino. Lo que se perdieron.